La situación de Covid-19 provocó un cambio masivo de vida en todo el mundo. En Europa la situación fue especialmente difícil y todavía sufrimos las consecuencias de esta pandemia a distintos niveles. En el proyecto HaHa queremos centrarnos en los resultados del aprendizaje de cada ciudadano de esta época difícil y en el aprendizaje colectivo de esta experiencia adversa.
Según los datos recogidos, está claro que la pandemia y sus secuelas tuvieron un impacto tremendo en todos los países, lo que provocó cambios impredecibles en la vida de las personas de múltiples maneras diferentes…


EL PEAJE DE LA SALUD MENTAL

Las medidas de distanciamiento social, entre todas las demás políticas paliativas aplicadas habitualmente en los países participantes, provocaron problemas de salud mental en la población general.

 

 

POBLACIÓN MÁS AFECTADA DURANTE EL BLOQUEO EN TODOS LOS PAÍSES

 

Las mujeres  se vieron especialmente afectadas durante la pandemia por dos razones. Por un lado, hubo que renegociar los roles domésticos y de cuidados, especialmente con los niños que se quedaban en casa debido al cierre de las escuelas. Además de esta carga de trabajo de cuidados, los casos de violencia doméstica también aumentaron durante los periodos de cierre (por ejemplo, un aumento del 182,2% en Italia, en mayo de 2020).

Los y las trabajadores inmigrantes , especialmente los que carecen de permiso de trabajo, suelen ser personas temporeras y contractuales, con una situación laboral precaria. Esta precariedad aumenta con la incertidumbre del desempleo, así como con la falta de garantías decentes de protección social, especialmente asistencia sanitaria y seguros de desempleo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), quiso destacar el inmenso papel que desempeñan los inmigrantes en la prestación de servicios esenciales para la sociedad, especialmente durante los periodos de cierre, ya que representan el 14% de los trabajadores clave en toda Europa.

Las personas solicitantes de asilo  también se vieron expuestos a una mayor precariedad, ya que el cierre de instituciones administrativas provocó retrasos en sus trámites. Otros grupos clave identificados por las organizaciones socias como expuestos a situaciones más difíciles son los ancianos, los presos, los estudiantes, los trabajadores sanitarios y esenciales y las personas sin hogar.

RETOS

La combinación de trabajo a distancia e insuficientes espacios vitales decentes difuminó los límites entre el trabajo y la vida. En general, la gente luchaba por mantener los lazos sociales y el contacto constante con sus círculos sociales debido a las restricciones de movilidad. También ha provocado la ruptura de varias relaciones, por ejemplo de pareja o familiares, como consecuencia de la tensión derivada del cambio repentino a estar atrapados unos con otros durante el cierre. Sin embargo, la misma situación ha acercado aún más a algunas personas entre sí.

La pandemia también ha sido un obstáculo para los grandes proyectos vitales, impidiendo a la gente aprovechar importantes oportunidades en la vida personal, profesional y académica.

 

OPORTUNIDADES Y HÁBITOS DE RESILIENCIA

Los encuestados afirmaron que el tiempo que pasaban encerrados les permitía hacer cosas para las que, de otro modo, no tendrían tiempo ni energía. Por ejemplo, reavivar y fortalecer relaciones, reflexionar y descubrirse a sí mismos, crear nuevas redes y aprender nuevas habilidades o mejorar las antiguas. También ha supuesto cambios en sus actitudes y/o en sus perspectivas personales.
La mayoría de ellos desarrollaron nuevos hábitos como :

Cocinar

Lectura

Practicar yoga y meditación

De paseo

La mayoría de estas actividades recién desarrolladas se integraron en la vida cotidiana tras el confinamiento, lo que conlleva efectos y beneficios a largo plazo. También se ha recurrido en gran medida a habilidades específicas para superar este duro periodo, y las más comunes son la capacidad para resolver problemas, la creatividad, la adaptabilidad, la paciencia y la gestión del estrés. Los encuestados también expresaron su interés por seguir desarrollando estas habilidades blandas para ser más resistentes cuando se enfrenten a eventuales situaciones difíciles.

MIRADAS AL FUTURO

Cuando se les pregunta por sus perspectivas de futuro, la mayoría de nuestras participantes se siente optimista. El proyecto Happy Habits pretende basarse en esto y en las lecciones colectivas aprendidas y las experiencias vividas por cada individuo, con el fin de avanzar más preparados para el futuro. Para descargar el informe completo, haga clic AQUÍ

INFORMES NACIONALES DESTACADOS

Cada país socio llevó a cabo una investigación local a pequeña escala que incluyó: investigación documental y de datos, la organización de un grupo de discusión (con 6 a 8 participantes), entrevistas en profundidad (4-6 participantes) e invitó al público en general a responder a la encuesta que diseñamos especialmente para saber un poco más sobre cómo han experimentado la pandemia y qué nuevos hábitos han desarrollado. He aquí los aspectos más destacados de su investigación, así como el informe completo, ¡buen provecho!